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sábado, 26 de noviembre de 2016


Se venden casas, Se buscan actores frente a Se busca a los culpables

La palabra se sirve para formar dos tipos de oraciones, que no deben confundirse aunque tengan en común el hecho de no mencionar quién realiza la acción verbal:

a) Oraciones de pasiva refleja. En estas oraciones, la forma se precede a un verbo en tercera persona del singular o del plural, según sea singular o plural el elemento nominal que aparece junto al verbo y que es su sujeto gramatical. Por tratarse de una forma de pasiva, esta construcción solo se da con verbos transitivos: Se vende casa de campo / Se venden casas de campo. Normalmente el sujeto de estas oraciones denota cosa, pero puede denotar también persona indeterminada: Se buscan actores para la película.

b) Oraciones impersonales. Se llaman así por carecer de sujeto gramatical y en ellas la forma se precede siempre a un verbo en tercera persona del singular. Esta construcción puede darse con verbos intransitivos (Se trabaja mejor en equipo), con verbos copulativos (Se está mejor solo que mal acompañado) o con verbos transitivos, cuando llevan un complemento directo de persona precedido de la preposición a (Se busca a los culpables del crimen).

La confusión entre las oraciones de pasiva refleja (con el verbo en tercera persona del singular o del plural, concertando con el sujeto paciente) y las oraciones impersonales (carentes de sujeto y con el verbo inmovilizado en tercera persona del singular) únicamente puede darse con verbos transitivos, pues son los únicos que pueden generar ambos tipos de oraciones: Se buscan casas con jardín (pasiva refleja) / Se busca a los culpables (impersonal).
En caso de duda sobre cuándo utilizar una u otra construcción pueden resultar útiles las indicaciones siguientes:
  • Si el elemento nominal sobre el que recae la acción verbal expresa cosa, debe emplearse la construcción de pasiva refleja; por tanto, el verbo ha de ir en plural si este elemento es plural:
Se hacen fotocopias.
Se produjeron irregularidades.
Se reanudarán los trabajos de rehabilitación.
  • Si el elemento nominal expresa persona y no va precedido de la preposición a, se emplea también la construcción de pasiva refleja:
Se buscan actores para la película.
Se contratarán nuevos trabajadores para el proyecto.
Se necesitan especialistas en informática.
  • Si el elemento nominal expresa persona y va precedido de la preposición a, debe emplearse la construcción impersonal; por tanto, el verbo irá en singular aunque el elemento nominal sea plural:
Entre los gitanos se respeta mucho a los ancianos.
Se entrevistó a los candidatos para el puesto.
Se busca a quienes presenciaron lo ocurrido.

Fuente: http://www.rae.es/consultas/se-venden-casas-se-buscan-actores-frente-se-busca-los-culpables

 

       

lunes, 23 de julio de 2012

Por una bendita coma



Un jovenzuelo travieso en afanes de prodigarse de algo de dinero sin la necesidad de la enojosa tarea que resulta para muchos el trabajar, “tomó prestado” el descuidado becerro de un vecino, más descuidado aún.

El descuidado vecino, al enterarse de tal pérdida por la desdentada boca de una anciana “propagadora de informaciones”, acusó al aprendiz de delincuente ante el juez del pequeño poblado, quien, haciendo gala de su investidura y eficacia, encerró enseguida al imberbe amigo de las cosas del otro, condenándolo a la módica pena de recibir en la céntrica plena plaza de armas, y en su impúber cuerpo desnudo, un azote por cada kilo del animal casi, casi robado. Y vaya que el animalillo estaba ya bastante desarrollado.

El llanto y los ruegos del humilde padre por liberar de la pena a su sentenciado hijo conmovieron al juez, quien, haciendo nuevamente gala de su investidura y eficacia, reprendió verbalmente al menor, y encargó a su secretaria la redacción y publicación del indulto.

La secretaria, linda, presurosa y usuaria poco agradecida de esta, nuestra elogiable e histórica lengua castellana, procedió a redactar: “Perdón imposible, cumplir sentencia” en vez de: “Perdón, imposible cumplir sentencia”, condenando sin proponérselo al ya liberado zamarro, a quien, por supuesto, tras sufrir el castigo, le causó poca gracia el yerro lingüístico.

Es así que, por un aparente poco importante signo gráfico, el sentido de algún texto cambia absolutamente. 

¿Qué es el texto?

El texto es cualquier construcción de palabras (habladas o escritas) que tenga un fin comunicativo, es decir, que intente transmitir alguna idea, la que sea. Un texto puede constituirse de una sola palabra, de cientos o de miles; eso sí, hay que tener en cuenta que el texto debe ser redactado con claridad para que quien lo lea no tenga inconvenientes en entenderlo (incluso si el destinatario del texto es uno mismo), y dejar de lado la excusa de siempre: “Yo me entiendo, no hay problema”, pues la memoria es bastante frágil en ocasiones, y que lo que uno entendió en un contexto lo olvida en otro.

Signos de puntuación: herramientas gráficas de la voz


Los signos ortográficos no han sido creados para hacernos la vida más complicada aún; al contrario, nos facilitan la transmisión eficaz de lo que queramos decir, pues nos ayudan a organizar gráficamente nuestras ideas. Tengamos la certeza de que su uso no es complicado como algunos lo quieren hacer ver.

Cuando hablamos, pocas veces tenemos inconvenientes para entendernos, pues nos apoyamos en muchas herramientas: gestos, entonación, silencios, mímicas, ademanes, etc.; además, si no entendemos algo, preguntamos: “¿Cómo?, ¿qué quieres decir?, etc.” 

Cuando leemos, las herramientas descritas en el párrafo anterior se traducen gráficamente en los SIGNOS DE PUNTUACIÓN; ya que, generalmente quien escribió el texto se encuentra lejos de nosotros -espacial o temporalmente- para que nos aclare alguna duda. 

Entonces, para evitar malentendidos, pensemos en quienes nos lean, pensemos en construir el texto escrito de tal forma que transmitamos fielmente lo que nos hayamos propuesto a transmitir. Hay que tener en claro algo: una cosa es escribir textos sugerentes, exquisitos, figurados, subjetivos, misteriosos; otra cosa es escribir textos oscuros que nadie más entienda: NO CONFUNDIR.

¿Sabes leer y escribir?

Aprendamos a escribir y a leer.  Escribir es más que tejer letra y letra; escribir sugiere que lo escrito tenga COHERENCIA; leer es más que reconocer una u otra letra, es más que decodificar una u otra palabra, leer es ENTENDER el sentido que encierra el texto, desentrañar el texto mismo.

Todo el día lidiamos con textos: en una propaganda periodística, televisiva, paneles publicitarios, los carteles de los micros, los poco melodiosos gritos de los cobradores de micros, etc. Si convivimos el día a día con el ir y venir textual, ¿no resulta coherente que tratemos de llevarnos bien con ellos? Entonces, aprendamos a leer  y a escribir: aprendamos a ENTENDER y a DECIR.